miércoles, 26 de mayo de 2010

Terminó Lost.

Voy a tratar de no dejar spoilers pero parece inevitable. Si estás siguiendo la serie y no terminaste de verla, tendrías que leer esto después de hacerlo. Me gusta que la gente aprenda a sacar conclusiones, a opinar. Si leés mi idea sobre el final antes de encontrar una propia, es posible que pierdas esta capacidad.


Antes que nada, tengo que reconocer que me molesta que existan l@s que se creen intelectuales por mirar una serie que mezcla ciencia ficción con religión, cita alguna que otra obra e incorpora constantemente la dualidad dantesca de lucha entre bien y mal. Claro, también me molesta que después de mirar el final, estos mismos especímenes digan que es la peor serie que miraron en su vida; que es patética y mirarla solo fue una pérdida de tiempo.

Si bien ser un seguidor de Lost no requiere ser "intelectual", requiere creo yo, una pizca de consciencia, un IQ que sea capaz de interpretar los diálogos y saber mirar más allá del árbol que no deja ver el bosque.

El mensaje del capítulo final es genial. Como siempre digo hay gente y gente que no: algunos lo entenderán, otros no van a soportar que muchos enigmas que los mantuvieron con los ojos pegados al televisor o monitor, no fueron "resueltos". Me da un poco de pena que no hayan entendido que la imaginación es lo más grande y hermoso que tenemos como humanos. Lo único que nos diferencia, hasta el momento, del resto de seres que habitan nuestro suelo.


El título resume su esencia: "The end". La historia desarrollada en la isla comienza con un personaje y termina con el mismo. Al menos la historia relacionada a las personas que antes de pisar la isla, se encontraban perdidas, prácticamente sin sentimientos.

Si seguiste la serie y estás decepcionad@ con el final, preguntate ¿Importa más el por qué tres vueltas de cinta adhesiva arreglan un avión o que el avión funcione? ¿Importa maś saber dónde está una isla o que en realidad haya existido? ¿Por qué necesitás saber el por qué de todo? ¿Vivís buscando un por qué o simplemente, vivís?

No pude evitar hacer analogía con la historia contada en Matrix. Una vez más, se intentó demostrar que lo que realmente vale es lo que sentimos, se de en un plano ficticio o real. Retorciendo un poco más la idea ¿Qué es la realidad si no es lo que sentimos? ¿Interesa que lo hayamos sentido en un programa de PC o en un cielo oscuro donde las máquinas dominaron a la humanidad? ¿En un lugar donde no existe el tiempo (mal llamado limbo) o en una isla que puede decidir el futuro?


Lo único que le faltó a la serie fue la historia del piloto y la vida que hubieran elegido los señores de blanco y negro, después de su tiempo en la isla. Detalles menores.

No fui fanático de Lost. Fui seguidor de una serie que mezcló realidad con ficción, que dio decenas de teorías para explicar el por qué y lo terminó explicando de la manera más simple ¿Por qué hay que ser extremista e intentar explicar el origen desde la ciencia o religión? ¿Por qué no explicar las pequeñas situaciones que vivimos día a día desde nuestra realidad que no es más que la única verdadera?

La historia empezó y terminó con personas ¿Por qué mirar números, estatuas gigantes y osos polares donde hay sentimientos?

sábado, 22 de mayo de 2010

Vestite pebeta, te llevo a pasear. Esta noche.